Psicología 

La Psicología Clínica

Es una especialidad sanitaria que se ocupa de los procesos y fenómenos psicológicos y relacionales implicados en los procesos de salud-enfermedad de los seres humanos.

Su objetivo

 Es el desarrollo, la aplicación, y la contrastación empírica de principios teóricos, métodos, procedimientos e instrumentos para observar, predecir, explicar, prevenir y tratar trastornos y enfermedades mentales, así como problemas, alteraciones y trastornos emocionales, cognitivos, del comportamiento, de la personalidad, y del ajuste a las situaciones problemáticas de la vida, incluyendo las enfermedades físicas y sus tratamientos.

Todos estos trastornos, enfermedades, alteraciones, y problemas influyen en distintos niveles en los procesos de salud y enfermedad humanas, e interfieren con el bienestar físico y mental de las personas.

El campo de acción de la Psicología Clínica abarca la investigación, explicación, comprensión, prevención, evaluación, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de los trastornos mentales, así como de los fenómenos y procesos psicológicos, comportamentales, y relacionales que inciden en la salud y la enfermedad de las personas, desde una concepción integral y multi-determinada de la salud y enfermedad humanas. Para ello se vale de procedimientos de investigación científica contrastados y contrastables.

Los psicólogos

Los psicólogos estamos presentes en la mayoría de los ámbitos. Se pide nuestra intervención en campos hasta ahora inaccesibles. Hemos pasado de ser casi un tabú durante décadas a tener un gran protagonismo en la sociedad actual.

Nuestro ámbito es muy extenso, hasta el punto de que no hay área o disciplina humana que no requiera la presencia de los profesionales de la psicología. El mundo de la educación, de la clínica, del trabajo, etcétera, hoy estamos prácticamente en todas las instituciones y en todas las esferas de la vida cotidiana.

La práctica de la psicología nos muestra que cada persona es única e irrepetible, por lo que no hay reglas universales ni terapias milagrosas, pero, afortunadamente, sí que existen unos principios básicos que pueden ayudarnos en esa difícil, delicada, maravillosa y compleja tarea que es aprender a vivir.

La psicología puede ayudarnos, puede desarrollar en nosotros cualidades que no teníamos, aspectos que estaban poco potenciados, o habilidades que parecían bloqueadas. Por tanto, la psicología, bien utilizada, puede ayudarnos a ser personas más seguras, más flexibles, con mejor control sobre nuestras emociones, más hábiles socialmente… De la misma forma puede ayudar a otras personas a conocernos mejor y a tener más influencia sobre nuestras conductas, incluso sobre nuestras emociones.

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